El amor arruina el sexo, no te dejes arruinar el sexo con amor

El porno también es cosa de mujeres

 

Por Verónica Malamfant
Especial para RevistaOHLALA.com

Aunque algunas nos animemos más que otras a admitirlo, muchas de nosotras -en mayor o menor medida- vemos películas de alto voltaje erótico (o no? En la encuesta que hicimos, más del 70% señalan que si o que las ven de vez en cuando…). El tema es que la oferta actual está tan orientada al hombre y su disfrute, lo que hace que no lleguemos a sentirnos identificadas. Porque nosotras, además de excitarnos de manera diferente a los hombres, necesitamos condimentos extra.

Sin embargo, desde hace varios años existe en Europa un movimiento con resabios de aquellos alocados 70’s del peace & love y del powerflower: se trata de una neotribu de mujeres pornógrafas que se animan a escribir de sexo y filmarlo, con una visión totalmente diferente.

Esta mirada femenina, en el que prevalece la estética, la historia, la pasión dibujada mediante la sutileza de las formas, en combinación con una exquisita fotografía artística, dista mucho del porno vulgar que se suele encontrar.

Algunas de las que comenzaron esta corriente fueron Annie Sprinkle y Candida Royalle , que reemplazaron a las pulposas rubias que se la pasaban gritando “Yeah, baby” por mujeres más reales dentro de historias cotidianas.

A ellas se le sumó Erika Lust , (una escritora, periodista , guionista y directora sueca de 35 años, que vive en Barcelona y está casada con un argentino) que se convirtió en una de las referentes del momento. Hablamos con Erika y nos contó cómo es esta nueva manera de pensar y sentir el arte erótico.

¿Cómo te acercaste al mundo porno?

Me pasó como a la mayoría de las mujeres: cuando vi una película porno por primera vez, no fue amor a primera vista, ni mucho menos. Había algo en las imágenes que me excitaba pero también muchas cosas que me molestaban. No me sentía identificada: ni mi estilo de vida, ni mis valores, ni mi sexualidad aparecían por ninguna parte.

No estaba retratado el placer femenino, y la mujer solo aparecía para complacer a los hombres. Las situaciones sexuales que planteaban me parecían ridículas, todas basadas en fantasías masculinas machistas: la típica escena de la chica que entra a la habitación y descubre a su novio con su mejor amiga, y en vez de enojarse. ¡se une a la fiesta!

El porno que existía era porno de hombres para hombres, por lo que decidí hacer yo misma el producto. Algo que me gustara ver y que también les gustara a mis amigas y a otras mujeres.

¿Cómo fue empezar a dirigir?

Fue movilizador e inquietante. Cuando empecé a dirigir, muchas mujeres me preguntaban qué otras películas de este estilo podían ver además de las mías. Sentí una devolución inmediata del público.

Y había muchas mujeres que estaban buscando guía, que querían más sobre el universo porno. Es por eso que volqué todo mi aprendizaje en un manual, que también está disponible como libro electrónico en pornoparamujeres.com

¿Qué es lo mejor de tu profesión?

Que me escriben de todas partes del mundo para felicitarme y decirme “¡por fin!”. Era necesario que este género dominado totalmente por hombres tuviera otros aires, otra visión, otras narradoras.

¿Pensás que ya las condiciones están dadas o hay que seguir luchando contra un pensamiento conservador que deja afuera a la mujer?

Ufff, no… Hay que seguir luchando, yo lo hago todo el tiempo… La sociedad en general todavía aborda el tema del sexo con miedo y muchos tabúes y si además a esto le sumamos una mujer la escritora, pornógrafa, etc… la gente se descoloca todavía mucho más. Pareciera que si la mujer posa desnuda y es objeto de la pornografía no hay problema, pero si queremos emitir mensajes, como emisoras para cambiar los discursos, nos miran raro…

¿Qué pensás de las mujeres en general?

Cada vez hay más mujeres liberadas, masturbadoras informadas, innovadoras, seguras y fuertes. Pero todavía estamos lejos de ser una mayoría. La lucha todavía no termina, debemos seguir combatiendo para mostrar al mundo que queremos disfrutar plenamente del sexo sin sentir culpa o ser señaladas. La sociedad es todavía muy machista y eso que vivo en Europa… Somos pocas, pero nuestra voz se escucha fuerte porque somos activistas. Nuestra sociedad tiende a ignorar el porno, a considerarlo algo privado que no interfiere en otros aspectos de la vida. Y no es cierto, hay que tener cuidado porque el porno no es sólo porno, es un discurso, una manera de hablar sobre sexo. Es una manera de ver y entender lo masculino y lo femenino. Pero es un discurso y una teoría prácticamente 100 % masculina (y muchas veces machista), no hay voces femeninas en ese discurso, igual que hasta no hace mucho no había voces femeninas en la esfera política o en los comités de dirección de la empresa privada.

Así es como creo que las mujeres tenemos el derecho a disfrutar del cine adulto, pienso también que debemos reivindicar nuestra participación en el contenido de este discurso. Tenemos que ser creadoras: guionistas, productoras, directoras…

En el porno para mujeres ¿qué es más importante, la estética o los contenidos?

La estética es importante, te diría que hasta fundamental, pero también lo es el contenido. En lugar de los típicos escenarios y protagonistas que se suelen ver en las películas porno, propongo habitaciones con interiorismo moderno, hombres normales, mujeres modernas, trabajadoras, emancipadas. En lugar de mujeres siempre dispuestas, propongo historias en las que haya que ganarse el sexo, no mujeres que se abran de piernas solo porque los hombres se lo pidan.

http://www.revistaohlala.com/1483449-el-porno-tambien-es-cosa-de-mujeres

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